90° Aniversario de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de la CDMX

Fecha: 04 DE MAYO DE 2016

Lugar: Salón de Plenos Artículo 123, Junta Local de Conciliación y Arbitraje, ubicado en Doctor Río de la Loza No. 68, colonia Doctores
Muy buenas tardes a todas, a todos ustedes. Quiero saludar y agradecer la invitación de la presidenta de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje; saludar al magistrado presidente del  Tribunal Superior de Justicia de esta capital; saludar también al presidente de la  junta de Gobierno de la Asamblea Legislativa, de la Comisión de Gobierno. Y saludar por supuesto, a todos y cada uno de los expresidentes y ex presidenta de esta honorable Junta.

Saludo de igual manera a presidentes y presidentas de órganos autónomos; a representantes del área empresarial de la Ciudad de México, del área de los trabajadores; a los representantes sindicales, abogados; a titulares y representantes de confederaciones que nos acompañan el día de hoy.

A representantes de la academia, ya se refirió aquí también a consejeros, a abogados postulantes. Por supuesto, también  a nuestros amigos y amigas de los medios de comunicación; a legisladores, legisladoras que nos acompañan, y sobre todo a ustedes.

La verdad es que yo lo único que tendría que agregar a lo que acaba de decir la presidenta, es muchas felicidades por sus 90 años; muchas felicidades por ser hombres y mujeres comprometidos con nuestro país, con nuestra ciudad; comprometidos y comprometidas con la justicia y bueno, 90 años de historia están respaldando este dicho.

Se dice fácil, pero 90 años de historia de ser el órgano de decisión, el órgano de justicia más importante de todo el país, porque eso habrá que destacarlo.

Y por eso decía yo, tendría yo simplemente que sumarme a lo que acaba de decir Darlene, pero me parece que en adición hay que destacar que este espacio, en donde nosotros acá comentamos y allá abajo están el día a día, en la batalla  jurídica, en la búsqueda de la justicia, en la impartición de la justicia, es el más importante a nivel nacional. Solo hay que ver los números.

Ahora nos hablaban de 100 mil asuntos, se dice fácil, 100 mil asuntos y ese es uno de los grandes problemas  y de las dificultades que vamos a enfrentar, porque –miren—, si nosotros analizamos, solamente por año están ingresando entre 30 y 35 mil asuntos a este órgano de decisión. Hoy, 100 mil asuntos.

Es un órgano que trabaja de manera permanente y por supuesto, también evitando un mal que todos conocemos que se llama rezago, en donde se va impartiendo justicia y se va capacitando, se va profesionalizando y se va poniendo al día.

Además es un órgano, es una institución, que no se ha resistido al cambio de manera absoluta.

Si hoy habláramos de que esta Junta no está en sintonía con la modernidad de la impartición de justicia, no estaríamos hablando de la realidad de la Junta Local de Conciliación de la Ciudad de México. ¿Por qué?  Porque aquí, ahora también se llevan a cabo los juicios orales en materia laboral.

Aquí y ahora se han hecho reducciones muy importantes  en la forma de tramitar los asuntos.

Asuntos que se resuelven en dos meses, en dos meses en comparación de tres años y medio para par a par, vis a vis, es el mismo asunto. O asuntos que se resuelven en dos meses, me refiero ahora a los procedimientos especiales, que antes se resolvían en un año y medio, año ocho meses, esa es la realidad de la Junta.

Y esto todo lo refiero porque está bien, está bien que planteemos, y no nos resistimos al cambio.

Está bien que planteemos la modernidad; pero a mí  me parece que hay que analizar también a cada quien en su diferente cajón, en su diferente espacio.

Porque hoy están comparando esta Junta, con la Junta de otras entidades –que dicho con todo respeto— no tienen el volumen que se maneja aquí.

Entonces, cuando planteas una reforma, una de las exigencias de política pública, es que sea económicamente viable. Y ahí es a donde vamos a tener que alzar la voz y ahí es donde vamos a defender también a esta Junta Local de  Conciliación y Arbitraje. Y es donde vamos a hacer los razonamientos, simplemente hacer los razonamientos.

Tenemos que participar, sabemos que en la parte de la Reforma Constitucional, la Ciudad de México no tendrá en su Congreso, en su Asamblea, una participación porque hasta que se concrete, hasta que tengamos ya en plenitud esta reforma que se ha logrado a la forma política de la Ciudad de México, vamos a participar. Hoy estamos excluidos, pero eso no quiere decir que no se escuche la voz de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.

Yo los convoco desde ahora, compañeros, compañeras, para que tengamos un razonamiento muy claro.

No hay una resistencia al cambio, eso que quede claro; no hay una resistencia a la modernización, a la modernidad, pero si algo hemos estado analizando con la presidenta es cómo podemos impulsar más este gran acuerdo por la justicia, cómo podemos ser más efectivos con los trabajadores, cómo podemos atender más rápido sus demandas, cómo podemos ser justos en todas y cada una de las resoluciones, cómo el sector empresarial puede sentir también que hay equidad, que hay justicia, cómo podemos resolver los conflictos rápido, porque si algo afecta a cualquier entidad, es el retraso de la justicia en todos los sentidos.

Entonces, a mí me parece que está muy bien. Ahí está una iniciativa y ahora habrá que alzar la voz –estoy seguro que también lo hará el presidente del Tribunal Superior de Justicia— porque no es un cambio de siglas, no se trata de cambiar unas siglas y ya.

Hoy simplemente tendríamos que analizar para 100 mil asuntos y hacíamos un ejercicio rápido de cuánto se requeriría de recursos, estamos hablando de miles de millones en la Ciudad de México. Aquí no son 100 millones ó 200 millones, estamos hablando de miles de millones de pesos.

Simple y sencillamente la implementación del Sistema Acusatorio, que a todos nos colocan en un rasero igual y que nos van midiendo y de repente nos dicen: “Pues la Ciudad de México se está retrasando”.

La implementación de ese sistema en la Ciudad de México equivale a la implementación en toda Argentina o equivale a la implementación en Chile. O equivale a la implementación de trece entidades juntas de nuestro país, ese es el reto que tenemos acá, ese sería ahora este reto que se presenta.

Por eso hay que alzar la voz, por eso primero estén seguros que vamos a defenderlos, estén seguros que vamos a defender a la Junta y que vamos a defender el trabajo que se realiza en la Junta; de ninguna manera utilizaríamos una bandera de menosprecio, por el contrario, nosotros reconocemos su trabajo y los noventa años que hoy estamos aquí conmemorando es el respaldo que tiene.

Y los presidentes y las presidentas que están presentes son los que respaldan, y el trabajador, ustedes los integrantes de la Junta, son los que pueden dar la cara y los que pueden decir: “Aquí se trabaja todos los días y aquí estamos buscando que se haga mejor”, todos queremos que sea mejor.

Hoy vamos a empezar con otra tarea, así están los retos. Pero –miren— yo estoy tranquilo, por qué. Porque nos dijeron que no iba a pasar la Reforma Política, quince años intentando que pasara la Reforma Política de la Ciudad de México y ahora ya pasó.

Y primero nos dijeron que el salario mínimo tampoco iba a pasar y que era una locura, y ahora estamos a punto de que se tenga un incremento histórico en el salario mínimo. Lo mismo vamos por la Junta Local de Conciliación de la Ciudad de México.

Estoy seguro que va a haber muchas voces que buscamos que a México le vaya bien, que buscamos que a la Ciudad de México le vaya bien. Ese es el objetivo final, no tenemos que ir hacia otra meta, pero sí tenemos que defender y escuchar las voces de todas y de todos ustedes.

Así que esa tarea nos llevamos compañeros, compañeras. Hoy quiero simplemente decirles muchas felicidades. Faltó el pastel, pero ha de ser por el calor que no se arriesgaron a que no se fuera a derretir.

Pero, es el calor humano y es el cariño, y es el afecto que se transmite en el trabajo de todos y cada uno de ustedes, muchas felicidades. Nos vemosmuy pronto, mucho gusto saludarlos.