Ceremonia de Huésped Distinguido al Sr. presidente de la República Italiana

huesped distinguidoFecha: 04 JULIO DE 2016

Lugar: Salón de Cabildos del Antiguo Palacio de Ayuntamiento

Buenas tardes a todas y a todos ustedes. Saludo la muy distinguida presencia del señor presidente de la República Italiana, distinguido señor Sergio Mattarella, de su muy distinguida hija también que nos acompaña, de toda su comitiva.

Del señor embajador de Italia en México. Del señor embajador de México en Italia. Por supuesto, también de todos y cada uno de nuestros integrantes de gabinete, gabinete ampliado.

Al presidente del Tribunal Superior de Justicia de nuestra ciudad. Al presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa.

Permítanme ustedes iniciar dando mi más sentido pésame, mis condolencias al pueblo italiano, por la sensible pérdida de connacionales en un atentado realizado que siempre afecta y, por supuesto, conmueve a todos los pueblos y hoy especialmente al pueblo italiano, por lo que nos unimos en este duro momento y, por supuesto, mostramos nuestra solidaridad con todo el pueblo de Italia, señor presidente.

Para la Ciudad de México es un honor poder recibirlo esta tarde en el Salón de Cabildos del Antiguo Palacio de Ayuntamiento.

Hemos platicado algunas de las cosas en las que coinciden y muchos de los temas en los que tenemos todavía agenda común Italia y la Ciudad de México.

La historia de las relaciones de México-Italia a 20 años de distancia, en esta visita y la anterior, encuentra muchas, muchas similitudes y temas de agenda. Es una relación respetuosa, productiva basada en afinidades y, por supuesto, también en valores que nos identifican.

Su visita es propicia para reforzar los lazos de amistad señor presidente, para reiterar nuestra cooperación y la convivencia de los pueblos italianos y de México.

Mexicanos e italianos compartimos –como hemos estado platicando y como he reiterado— muchas similitudes, muchos temas que se nos hacen estrechar los lazos. Desde el mito fundacional que cada uno de nuestros pueblos recuerda y, por supuesto, que lleva en sus orígenes. Desde la leyenda de “Rómulo y Remo”, hasta el México-Tenochtitlán con el águila y la serpiente; y el mito fundacional de esta ciudad que apenas aquí a algunos metros está recreado, señor presidente. Este pasado legendario es un verdadero puente que siempre nos va unir.

Hemos hablado de la arquitectura, hemos hablado de la gastrónoma, hemos hablado de cómo esta cultura universal de historia extensa abraza los espacios de comunicación entre el pueblo de Italia y el pueblo de México.

Hay una influencia de muchas generaciones, de intelectuales, de artistas, de diferentes hechos.

Acá nosotros muy cerca del lugar de donde estamos tenemos una plaza de nombre, “Plaza Garibaldi” que, precisamente, lleva el mismo en honor de Giuseppe Peppino Garibaldi combatiente durante la Revolución Mexicana, con las tropas de Francisco I. Madero y nieto del principal impulsor de la unificación italiana, militar y político, Giuseppe Peppino Garibaldi.

Asimismo, la influencia arquitectónica —a la que hacía yo referencia— la encontramos en mucho de nuestro andar, en muchos de nuestros edificios.

Edificios emblemáticos como lo es el Museo Nacional de Arte, el del proyecto del arquitecto Silvio Contri, el Palacio Postal, el Palacio de Bellas Artes, concebidos con el talento de Adamo Boari. Son muchas las relaciones históricas y culturales que nos acercan, señor presidente.

La Ciudad de México reconoce hoy y celebra que uno de los principales ejes que usted tiene en su gobierno, es el combate a la pobreza y la crisis alimentaria.

Precisamente, nosotros en la Ciudad de México firmamos un pacto con la FAO, un pacto por la Política Alimentaria Urbana que es el Pacto de Milán. En esta misma tarea, en la tarea de encontrar el bienestar social, de impulsar las tareas propias de quienes más necesitan.

Hoy México tiene que voltear hacia allá. Y me parece que esta política común o que encuentra una referencia común entre lo que usted está impulsando en Italia y lo que se requiere en México, deben de estrechar más, aún más, los lazos de comunicación y, por supuesto, de colaboración.

No es extraño, que nosotros estemos en una tarea permanente de comunicación con la embajada. No es extraño que estemos también en una comunicación permanente con las Cámaras de Desarrollo Económico porque queremos que este beneficio pueda alcanzar a todos.

En la Ciudad de México decimos que es la Capital Social. La Capital Social porque atendemos a los adultos mayores, a las mujeres jefas de familia, a los jóvenes que están buscando oportunidades, porque estamos con la tarea de la innovación, con la tarea del diseño, con la tarea del impulso. De un impulso que debe comenzar desde, creo yo, desde el origen, desde el piso de abajo y no comenzar de los pisos superiores.

Acá, señor presidente, estamos impulsando el salario mínimo y reiteramos nuestro llamado al gobierno federal para que esta tarea se concrete lo antes posible porque, igual que usted en su lucha en Italia, acá estamos convencidos que ahí es donde hay que hacer el mayor de los esfuerzos; ahí es donde hay que trabajar por una ciudad y por una sociedad, en general, más igualitaria.

En nuestras tareas de inversión, señor presidente, tenemos buenas noticias, tenemos buenos números: más de dos mil empresas de capital italiano se encuentran en nuestro país, cerca de 850 millones de dólares. La Ciudad de México es el lugar en donde ha ocurrido la mayor parte de este intercambio, dado que es una de las ciudades con la mayor potencia económica de todo nuestro México.

Y hoy celebramos también, como yo comentaba hace unos minutos, que a partir del pasado 16 de junio tengamos una nueva ruta aérea que nos une más, que estrecha y que acorta las distancias con la llegada de Alitalia a la ciudad en un vuelo directo, en donde vamos a poder transportar tres veces a la semana 293 pasajeros.

Es pues, señor presidente, un motivo de orgullo para nuestra capital que usted nos visite. Es una señal muy importante de que debemos seguir trabajando de la mano. Es un aliciente también de gran alcance para esta Semana, que tendremos en el 2018, del Diseño y para todo lo que viene impulsando Italia en nuestra ciudad.

Sea usted muy bienvenido. Es para mí un gran honor, señor presidente, poder nombrarlo Huésped Distinguido y hacerle, en este acto solemne, la entrega de la llave de la Ciudad de México.

Tenga usted una buena estancia en la ciudad. Aquí lo recibimos con los brazos abiertos. Muchas gracias, señor presidente.