Ceremonia de Inauguración de la Plaza de la Constitución.

Miguel-ManceraFecha:26 AGOSTO DE 2017
Lugar:Plaza de la Constitución.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes, quiero saludar al presencia de la licenciada María Cristina García Cepeda, Secretaria de Cultura del Gobierno de la República y representante personal del señor presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Agradecer la destacada presencia del general secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda; del almirante secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz. Agradecer de la misma manera la presencia del arzobispo primado de México, cardenal Norberto Rivera Carrera; del señor presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; del presidente del Tribunal Superior de Justicia de esta capital; del presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa, y por supuesto, de todos y cada uno de los integrantes de esta mesa principal. Agradeciendo también la presencia de todos y cada uno de mis compañeros del gobierno de la Ciudad de México que hoy nos acompañan, de la policía, del servicio de limpia de la Ciudad de México, de las áreas de salud, de las áreas de protección; a mis compañeros de gabinete, de gabinete ampliado; a todos y cada uno de los soldados y de los marinos que le dan un realce especial a esta ceremonia, muchísimas gracias por acompañarnos. A los invitados especiales; a todos nuestros compañeros, amigos y amigas de los medios de comunicación, muchísimas gracias por estar con nosotros en este día tan especial y tan particular.

Agradezco, pues, la presencia de todos y cada uno de ustedes en nuestra Plaza de la Constitución y en especial en este espacio emblemático conocido comúnmente como el Zócalo.

Esta es sin duda, nuestra principal plaza de la capital de la República; una de las más grandes del mundo y la primera entre los hispanoparlantes. Es un sitio lleno de historia, que convive con los recuerdos del espacio territorial, que cobijó el centro neurálgico, ceremonial y político de México-Tenochtitlan; pero también testigo de la construcción, de las primeras edificaciones de los enviados de España que tomaron esta tierra. Así fue capital de los mexicas y después sede de los virreyes de la Nueva España.

Nuestra Plaza de la Constitución se construyó en el islote de la ciudad mexica, donde se ubicó el Templo Mayor, las casas de Moctezuma y el Palacio de Axayácatl, edificaciones que a partir de 1524 cedieron su paso a la catedral, al portal de mercaderes y al Palacio del Virrey.

Fue en 1790 cuando esta plaza recibió pavimentación, arreglos y renivelación, además adornada con una fuente en cada esquina.

Aquí, fueron huéspedes ocultos y después descubiertos la Piedra del Sol, la escultura de la Coatlicue y ocupó un lugar especial en 1803 la escultura ecuestre de Carlos IV conocida como El Caballito.

El nombre de Zócalo se debe a que muchos años estuvo aquí, en el centro, el basamento de lo que sería la columna de la Independencia que el general Antonio López de Santa Anna mandó construir, pero también ha tenido kioscos de inspiración francesa, estaciones de tranvía, fresnos, jardines y palmeras, que fueron una y otra vez colocados y removidos hasta que en 1956 tomo el aspecto que hoy tiene, liso, llano, despejado únicamente con la superficie superior de rodamiento para caminarla entera para disfrutar este patrimonio cultural de la humanidad.

En este mismo lugar la historia da cuenta de proclamaciones de virreyes o motines en la época de la colonia. La entrada triunfal del ejercito Trigarante en 1821, ocupaciones de ejércitos como el de Estados Unidos en 1847 o el de Francia en 1863. Resintió consecuencias de la Batalla de la Decena Trágica y es escenario de manifestaciones políticas, desfiles, conmemoraciones, concentraciones culturales y artísticas, pero sobre todo es un punto de encuentro de todas y de todos nosotros, un lugar que nos recuerda el orgullo de pertenecer a México y que muestra su belleza para quienes nos visitan.

Esta mañana nos hemos reunido para dejar constancia de un hecho más en la historia del Zócalo de la Ciudad de México, la inauguración de este su nuevo rostro, el que hoy muestra renovado después de 60 años de lucir la misma imagen y por supuesto de haber sufrido un claro deterioro.

Por ello tomé la decisión de emprender un esfuerzo muy importante, para que recobrara su plenitud, su espíritu de grandeza y su majestuosidad. Hoy debo agradecer el apoyo que recibimos para llevar a cabo un trabajo coordinado, al Instituto Nacional de Antropología e Historia, lo que permitió realizar esta obra en un tiempo récord de cuatro meses y por eso agradezco mucho a la secretaria de Cultura, María Cristina García Zepeda, muchas gracias señora secretaria.

A partir de hoy, el Zócalo reafirma su vocación como un espacio de y para la gente, pues ampliamos el espacio peatonal en un diez por ciento, que se traduce en 22 mil metros cuadrados más para caminar de manera segura y confortable, como pueden observar, la nueva pancha cuenta con materiales de calidad que garantizan su vida larga y útil, pues el relleno fluido que utilizamos evitará hundimientos diferenciales y el concreto que conforma la base peatonal es de alta resistencia para soportar las diversas actividades que tienen lugar en esta plaza.

Al respecto, en la rehabilitación hemos utilizado más de cuatro mil quinientos metros cúbicos de concreto hidráulico, arribaron mil 263 tolvas de materiales, los que si formáramos harían una línea recta de más 10 kilómetros; aproximadamente de este punto hasta el metro Taxqueña.

Esta nueva faceta también busca mostrar a la ciudadanía que se pueden cambiar las perspectivas de la ciudad impulsando a todos a convivir mejor, en paz, en un ambiente que muestra orden y que resalta la belleza. En consonancia con el trabajo que hemos realizado en otras zonas de la capital, ahora todos los visitantes podrán ingresar y salir de las calles que convergen en el zócalo de manera confiable pues también diseñamos siete cruceros seguros que conecta los alrededores de la plancha.

Colocamos un sistema de 56 puntos de anclaje, que ordenan cualquier tipo de instalación de escenarios y evitarán que se perfore la plancha lo que nos permite garantizar la seguridad de quienes transiten aquí, así como la conservación de esta imagen que observamos.

De la misma manera incluimos, un sistema de drenaje pluvial de 750 metros, que tiene capacidad para desalojar 28 litros de agua por segundo; el cual está colocado de manera discreta, pero permite evitar la acumulación de agua y garantizar el paso seguro de los visitantes.

Remozamos los dos accesos, de la estación del metro Zócalo, que están al interior de la plancha, cubriendo los escalones superficiales con piedra volcánica y modernizamos los barandales de acero de ambas entradas.

Para convertirlo en un espacio 100 por ciento accesible, rehabilitamos 730 metros lineales de guía táctil y siete rampas, ajustes que fueron avalados por el Instituto de las Personas con Discapacidad de la Ciudad de México.

La conclusión de esta obra, señoras y señores, viene oportuna, dado que el próximo mes estaremos con el inicio de lo que llamamos el mes patrio, en el que recordamos como hombres y mujeres valerosos, dieron su vida por el bien mayor, por el bien de la libertad y de la Independencia.

Quiero aprovechar para agradecer al Gobierno de la República y de manera muy especial al General Secretario Salvador Cienfuegos Zepeda por haber aceptado la solicitud para que después de 29 años de ausencia, se permita que nuestro Heroico Cuerpo de Bomberos participe en el desfile militar del próximo 16 de septiembre.

Ahí está compañeros, bien ganado y muchas gracias mi General, gracias al Gobierno de la República.

Señoras y señores, los invito para que hoy apreciemos el renovado esplendor de nuestra plaza, que juntos disfrutemos de este orgullo de ser mexicanas y mexicanos, que hoy refrendemos con calificado testimonio de nuestras valerosas fuerzas armadas aquí presentes, el fervor patrio, recordando que hemos jurado ser siempre fieles soldados para la defensa de nuestro amado país, de nuestro México, ¡que viva México! ¡que viva México! ¡que viva México!
Gracias