Certificados de Cumplimiento Ambiental CDMX

manceraFecha: 02 DE JUNIO DE 2016

Lugar:  Patio Oriente del Antiguo Palacio de Ayuntamiento

Muy buen día a todas, a todos ustedes. Nos da mucho gusto poder recibir hoy a todos y cada uno de los empresarios, empresarias, representantes de las diferentes ramas de comercio e industria que nos acompañan el día de hoy.

Por supuesto, también a todos y cada uno de nuestros integrantes de la mesa principal, de hombres y mujeres que están trabajando en el día a día en una ciudad tan grande como la Ciudad de México prestando los servicios que requiere por supuesto una sociedad como la nuestra, pero que, al mismo tiempo, hoy deja en claro y deja huella, el hecho de que están conscientes de que hay que contribuir —en toda la medida, en todo lo que vale— al mejoramiento y al cuidado del medio ambiente.

Todas son importantes, esta es una clara muestra de que todas las industrias son importantes. No sólo las grandes empresas, no sólo las muy grandes empresas transnacionales; todas, todos tenemos que participar en esta tarea.

Hoy el cambio climático es una realidad mundial; está afectando a todo el planeta y tenemos que unir los esfuerzos. Hoy nosotros estamos dando cuenta a la ciudadanía, a la Ciudad de México, de un esfuerzo que han realizado ustedes en sus empresas.

Quiero compartir con mis amigas y amigos de los medios de comunicación, que lo que ustedes han realizado aquí, es un proceso que no es de un día, ni de dos, sino que se requiere de visita a domicilio por peritos expertos en materia ambiental y que en cada uno de los casos, han hecho las recomendaciones a sus negocios, a sus empresas, de qué es lo que se requería, de qué medidas debían ustedes de tomar para poder contar con este certificado.

Este es un certificado que tiene una vigencia de dos años. Es un certificado muy importante para la Ciudad de México porque en cada una de las acciones que se van encomendando ahí, se encuentran plasmadas tareas propias del combate a la contaminación.

Y qué bueno que ha quedado claro, y que bueno que lo dijo además la Organización Mundial de la Salud, que la Ciudad de México no es la ciudad más contaminada del país. Estamos ocupando el séptimo u octavo lugar a nivel nacional. Quiere decir que hay otras ciudades que debieran estar tomando medidas también estrictas, enérgicas, por el bien del país.

La Ciudad de México, claro, es un foco de atención muy importante y es en donde repercute, pero es importante que la ciudadanía sepa que no es la ciudad más contaminada de México; hay cuando menos siete u ocho ciudades que la anteceden y que, en algunas de ellas, solamente se da la noticia que están en alguna fase de contingencia, pero no hay medidas.

Por eso nosotros hemos dicho que esta es una problemática nacional, no es una problemática de la Ciudad de México. Y si ustedes me apuran, yo diría que es una problemática mundial.

Acabamos de regresar hoy por la madrugada aterrizamos de la reunión en París, y este está siendo un tema de todos los días. Allá están resintiendo el cambio climático de manera alarmante. La lluvia que está cayendo hoy en Francia es absolutamente atípica; están teniendo un incremento de nivel en el Río Sena que no habían visto desde 1910.

Las actividades deportivas que, seguramente, ustedes han seguido, en 15 años no se habían suspendido. El torneo Roland Garros, como ahora se suspendió; y las medidas que están tomando están siendo muy estrictas.

Como ustedes, seguramente, se enteraron en los medios de comunicación, allá no se va a permitir la entrada a París de vehículos 1997 y anteriores.

Allá están trabajando para que 2020 no haya un solo vehículo que trabaje con diesel, que entre a Paris; obviamente, ha habido reacciones muy fuertes, pero es que es el cambio climático. Es que, si no, pues se van a inundar las grandes ciudades; vamos a tener calores inusuales; se van a perder las cosechas, vamos a tener un problema cada vez en incremento.

Acá en la Ciudad de México nos encontramos nada más el día de ayer con la lluvia más intensa que se ha sentido en Iztapalapa en la historia: alcanzamos 97 milímetros. Para que ustedes tengan un punto de comparación, una lluvia fuerte en la Ciudad de México es de 50 milímetros, o sea, 50 milímetros empieza a rebasar toda la capacidad de salida en el drenaje de la ciudad, que para comentarlo -–vale la pena recordar—, tenemos 13 mil kilómetros de red de drenaje en la Ciudad de México.

Entonces, ayer Iztapalapa tuvo 97 milímetros, la más intensa que habíamos tenido fue 2013 y tuvo 86 milímetros. Esto es el cambio climático, esto es en lo que tenemos que trabajar.

Y otro dato que me pareció muy relevante, y que también compartimos con ustedes, es que la Ciudad de México comparado solo con la ciudad, con nuestros nueve millones de habitantes, estamos en el lugar 500 o 400 de ciudades contaminadas en el mundo.

¿Qué fue lo que sucedió entonces? ¿Por qué las medidas y por qué las restricciones? Lo que sucedió es que antes, en esta ciudad, para entrar en una fase de precontigencia, precontingencia, llegabas a 180 puntos —imagínate 180 puntos precontingencia— ahora, contingencia 150 puntos, nos movieron 30 puntos, y digo nos movieron porque no es una decisión del Gobierno de la ciudad esa fue una decisión de las autoridades de salud del Gobierno Federal.

Entonces, decidieron que debía ser 150, eso quiere decir que no es que la ciudad esté más contaminada, es que le están exigiendo más. Y nosotros no podemos ir en contra de eso, porque es por la salud pública, ¿cómo podemos rebatirles un argumento así? Lo que sí podemos decir es, hay que tomar medidas integrarles, hay que actuar de manera conjunta; no solo es la ciudad, es, cuando menos en esta zona, la megalópolis y estamos conviviendo con varios estados en donde hay que tomar acciones.

Hoy, a mis amigos y amigas de los medios de comunicación, les digo esta certificación que estamos entregando a todas y cada una de las empresas que han sido mencionadas, solamente, esta certificación contribuye de manera muy importante en nuestras tareas.

Miren les platico, estos certificados de 37 empresas del sector industrial, comercial y de servicios van en las siguientes líneas de acción: instalación de paneles solares, ahorro del consumo de agua, manejo adecuado de residuos, y fomento de movilidad sustentable.

Quiere decir que nosotros vamos a trabajar con 827 empresas que, como ustedes, se han inscrito a este programa de manera voluntaria. Hoy tenemos más de 740 que están en un proceso de lo que ustedes ya vivieron que es esta certificación.

Tiene mucho chiste —les digo a mis amigas y amigos de los medios de comunicación— porque estas empresas que hoy nos acompañan y que les hemos entregado sus certificados han cumplido con todos estos requisitos.

¿Es importante? Sí, sí es muy importante, muy, muy importante. ¿Por qué? Solamente, con esto que acabamos de anunciar, con esta certificación tenemos un ahorro anual de más de un millón de metros cúbicos al año, equivalente al consumo de 9 mil habitantes o más de la Ciudad de México.

Tenemos un plan de manejo de cerca de cuatro mil 900 toneladas de residuos, equivalentes a lo que podría generar también, entre 10 mil o 12 mil habitantes de la Ciudad de México.

Una reducción al consumo de 109 millones de kilowatts de energía eléctrica, equivalente a 50 días de consumo de todo el Sistema de Transporte Colectivo Metro.

Y tenemos una reducción de emisiones de más de un millón de CO2, equivalente a lo que generarían 312 mil automóviles. Fíjense si no es importante que lo hagamos. Por eso, la ciudad está dando los incentivos tanto en predial como en impuesto sobre nómina.

Me comentaron varios de los que pasaban aquí, y por eso no me llamo la atención escuchar que pasaron a recibir su certificado los contadores y las contadoras, los auditores, gracias a ustedes que hablaron, seguramente, con los directivos y les dijeron: oye es una buena oportunidad porque vamos a ayudar a la Ciudad de México y nos lo van a reconocer a través del predial y del impuesto sobre nómina, que tanto platicamos siempre con las diferentes cámaras, con las cámaras de la industria, de los servicios, del turismo.

¡Qué bueno! Qué bueno que se haya participado así porque esto es lo que requiere la Ciudad de México: una participación responsable.

Yo estoy seguro que ustedes observaron apenas hace unos días se hizo público un informe del centro Mario Molina —que, como bien saben, es un centro especializado en todo el tema de medio ambiente— aquí Mario Molina, este centro, nos dice y nos está hablando de algo, que he platicado yo con mis amigos y amigas de los medios de comunicación y que he estado reiterando y repitiendo y que hoy vuelvo a hacer el llamado a la CAME y a la Secretaria de Medio Ambiente Federal, porque aquí están los puntos que hay que trabajar, uno de ellos, el transporte de carga.

Este informe, dice: “el transporte de carga es pieza fundamental para toda esta tarea. Actualmente, la edad promedio de los vehículos pesado es de alrededor de 17 años, esto es un gran atraso en las tecnologías”.

Dice: “esto implica que la gran mayoría de vehículos en circulación tienen tecnologías obsoletas o carecen del todo de tecnologías para el control de emisiones”.

Desafortunadamente, el marco normativo en materia de emisiones y seguridad aplicable a vehículos pesados, nuevos y en circulación está muy atrasado. Eso es lo que estamos pidiendo: que se actualicen estas normas porque los vehículos de carga circulan en la Ciudad de México y nosotros no tenemos ahí facultades para exigir esta regulación.

Dice además: “por otra parte, durante muchos años PEMEX incumplió el calendario de producción y abasto de DUBA establecido por la norma de 86 de 2005 lo que, a su vez, ha propiciado la desactualización de la norma O44, que ésta establece límites de contaminantes para vehículos pesados”.

Es decir, aquí están una serie de medidas muy, muy importantes que se deberán estar tomando no solamente los vehículos, reitero, los vehículos particulares —porque en buena parte eso es lo que reclama la gente ¿por qué nada más los vehículos particulares?—. No, debe ser integral: transporte público y, por supuesto también, transporte de carga.

Hay otra cosa muy importante que habla aquí y que nos dice: “reducir las emisiones de contaminantes provenientes de la actividad industrial y la distribución de combustibles”. Es de lo que estamos ocupándonos ahora, eso es lo que estamos haciendo con ustedes, esto es lo que estamos trabajando.

“De acuerdo con el inventario de la Zona Metropolitana del Valle de México, las fuentes industriales, principalmente, de industria química contribuyeron con una tercera parte de los compuestos orgánicos volátiles y más de tres cuartas partes de óxidos de azufre emitidos a la atmosfera, precursores de todos nuestros niveles de alarma ambiental”.

Esto quiere decir -—y aquí lo dice muy claro— “a lo anterior contribuye el hecho de que en México existe un rezago normativo de más de veinte años”, ¡más de veinte años! Es el llamado que estamos reiterando hoy. Esto es lo que debemos actualizar.

Sabemos que se está trabajando, pero queremos que el anuncio que se haga el día primero de julio vaya con todas estas acciones que ha planteado ya el Centro Mario Molina; dejar fuera alguna de éstas sería no estar avanzando. Tenemos que ir hacia adelante.

Yo hoy les agradezco muchísimo su participación. Por ahí tenemos más incentivos también para quienes donen árboles. Los invito para que se sumen a esa tarea de las empresas que han ya pasado a la lista de empresas que están donando árboles para la Ciudad de México.

Además, con un beneficio: ustedes nos dicen dónde requieren esos árboles y ahí los vamos a plantar y va haber un seguimiento en geolocalización para que ustedes puedan, incluso, verificar que ahí está el árbol y hasta nos puedan ayudar a cuidarlo ¿por qué no? Entonces, una participación ciudadana más.

Hoy agradezco y reconozco a estas empresas, a ustedes, a las que están también en un proceso de certificación porque lo que estamos haciendo es lo que nos digo el Centro Mario Molina.

Desde ahora la Ciudad de México está tomando la iniciativa con la certificación industrial para bien de nosotros, de nuestros hijos y, por supuesto, de toda la gente, pero también para bien del planeta, por el cambio climático que estamos enfrentando. Muchas gracias y nos vemos muy pronto. Que la pasen bien.