Conmemoración del “Día del Trabajo”

Fecha: 30 DE ABRIL DE 2017

Lugar:Antiguo Palacio de Ayuntamiento

 

Muy buenos días a todas y todos ustedes quiero saludar la presencia a este evento de todos y cada uno de los liderazgos sindicales que se encuentran reunidos, de los diferentes gremios, de las diferentes tareas del curso económico del país.

 

A todos ellos, todos los liderazgos los saludo y agradezco reconocidamente la presencia en este importante evento, también reconozco la presencia de los presidentes de las cámaras de las diferentes asociaciones empresariales, de los representantes de las tareas económicas de nuestro país.

 

Agradezco también la presencia de académicos, de representantes de los institutos de las áreas de análisis y de estudio que bien han complementado el discurso y el trabajo para la recuperación del salario mínimo, a los diputados, diputadas que nos acompañan, muchas gracias, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, quien se ha pronunciado también en este sentido por la recuperación del salario mínimo, a la jefa delegacional en Miguel Hidalgo muchas gracias por su presencia.

 

A todos y cada uno de los distinguidos invitados especiales que nos acompañan el día de hoy muchas gracias por su presencia a nuestros amigos y amigas de los medios de comunicación, a mis compañeros de Gabinete, de Gabinete ampliado, de las áreas de tarea económica, financiera, laboral y de desarrollo humano de esta ciudad.

 

Quisiera decir primero que el buen juez, por la casa empieza y hoy nosotros queremos comentar con nuestros liderazgos sindicales aquí representados el trabajo que se ha venido haciendo entre el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México y el Gobierno de la Ciudad de México.

 

Mi reconocimiento a Juan Ayala, a su presidente porque hemos dado cuenta cómo sí se puede trabajar, cómo sí se puede avanzar en la recuperación de las prestaciones de los trabajadores, en el beneficio de todos y cada uno de ellos y de ellas sin perder crecimiento económico de un gobierno.

 

El Gobierno de la Ciudad de México ha reportado un crecimiento por arriba de la media nacional, estamos arriba del 4 por ciento y esto ha sido paralelo a un trabajo de recuperación de prestaciones de nuestros trabajadores.

 

Hemos trabajado en sus lineamientos esenciales, hemos dado prestaciones que no se tenían y que nunca se habían tenido a las compañeras, a las mujeres del Gobierno de la Ciudad de México.

 

Hemos recuperado beneficios financieros y económicos sin precedente, hemos analizado todas y cada una de las líneas de acción del contrato, mismo que nos tiene en la unión permanente y hoy reconozco a Juan Ayala porque su liderazgo no ha dejado de estar presente en cada una de las acciones. Han sido enérgicos en lo que solicitan pero han sido también coherentes con el desarrollo y el crecimiento económico de la Ciudad de México, así que mi reconocimiento presidente por toda esta tarea como siempre, muchas gracias.

 

Ahí está el ejemplo, ahí está el ejemplo cómo sí se puede atender al mismo tiempo atender a la base trabajadora, atender a sus prestaciones, mejorar sus salarios, mejorar sus horarios de trabajo y al mismo tiempo generar riqueza para la Ciudad de México.

 

Una base trabajadora con mejores prestaciones, con mayores beneficios rinde mucho más y da mucho más de sí.

 

Estamos aquí de nuevo conmemorando el Día del Trabajo, estamos reunidos los representantes sindicales, los representantes empresariales, los representantes de Gobierno, la academia, dando cuenta y recordando que el trabajo es el bien más preciado de los seres humanos y señalando una vez más la penosa situación que impera respecto de los salarios en nuestro país.

 

Estamos haciendo un recuento en este momento, estamos llegando a 3 años de distancia en donde debemos recapitular desde esta misma plataforma en donde lanzamos en su oportunidad una convocatoria para construir la política de recuperación salarial de México.

 

Creo que este debate inicial está ganado, no por nosotros, está ganado por la sociedad, está ganado por los empresarios, está ganado por los académicos, está ganado por la base trabajadora, por la fuerza sindical; no hubo suficiente argumento para refutar con datos y con evidencia ninguno de los argumentos y de los hallazgos principales que fueron expuestos.

 

Hoy reconocemos y agradecemos a los que en inicio nos ayudaron con su expertise para poder llegar a ese análisis, a ese estudio, a los doctores Juan Carlos Moreno-Brid, a Ariel Rodríguez Kuri, a Antonio Azuela, a Graciela Bensusán, a Enrique Provencio, a Jaime Ros, Gerardo Esquivel, a Raymundo Campos, a Pablo Yanes; a quienes formularon este estudio que se publicó en agosto del 2014.

 

Hemos demostrado pues que el ascenso del salario mínimo es económicamente viable pero también que es urgente; hemos demostrado y a todos que la productividad ha crecido pero los salarios no. Aquí ya se estaba señalando este tema con toda precisión.

 

Se ha dicho que la política intencionada de contención de los salarios solamente genera convertirlos en lo que no deben ser; se ha demostrado que necesitamos llegar al salario mínimo en un primer momento a niveles de la canasta alimentaria y que es posible seguir en una ruta de ascenso durante los años siguientes. También se demostró que un ascenso en este tipo no causa inflación, por el contrario inyecta una nueva dinámica de consumo y el comercio interno.

 

Demostramos que México es el país que paga menos y que su salario es prácticamente el más bajo del mundo. Es posible que liberemos el salario de la indexación ya se demostró, ya quedó claro.

 

Ese fue un debate al cual se opusieron diversas fuerzas pero que al final fueron doblegadas y que dieron pausa y dieron pie al avance sustancial. El Congreso de la Unión aprobó por unanimidad esto, que era el cambio que era la desindexación  del salario mínimo.

 

Se ha demostrado que el mercado formal produce pobres, que este es un mensaje terrible para la economía, que difunde y que afecta a la moral de la sociedad mexicana porque estos salarios mínimos lo que hacen es que quien trabaja honestamente no pueda salir de la pobreza extrema. Se ha demostrado que los gobiernos locales pueden ejecutar acciones para crear un mercado laboral decente.

 

En este gobierno y en el de otras ciudades tan importantes como el de Guadalajara, ya se promueve la figura de las empresas salarialmente responsables y ningún trabajador del Gobierno de la Ciudad de México debe percibir el salario mínimo oficial; todos los sueldos están por encima de esa línea de la canasta alimentaria y así vamos a comprometer a ser todavía mucho más …

 

Se ha convencido y he trabajado de la mano con esta propuesta, la inteligencia, la política, los grupos sociales, las instituciones del país. El gobierno de Guadalajara, el gobierno de Tabasco, el de Nayarit, la Universidad Nacional, el CIDE, la COPARMEX, las diferentes agrupaciones de empresarios que se han venido sumando y que han venido reforzando esta propuesta, muchos de los que están aquí presentes y otros que están ausentes pero que han demostrado también este apoyo y han refrendado en varios foros.

 

Académicos, periodistas, intelectuales, grandes personajes de la empresa de México a lo largo de estos años se han convencido por los datos y la evidencia de que es urgente la necesidad de incremento del salario mínimo.

 

En este momento el salario mínimo debería estar colocado en 92 pesos con 41 centavos es decir, el costo de la canasta alimentaria que calcula el CONEVAL. No lo estamos inventando nosotros, estamos hablando de cifras oficiales.

 

Hoy estamos por debajo doce pesos de lo más necesario, de la subsistencia limite. Por eso hace unos días envié una carta al secretario federal del Trabajo para que haga lo necesario, para que impulse, para que haga lo necesario, para que se pueda llegar a esta meta de 92.41 en este mismo mes, para que lo podamos hacer con toda decisión.

 

He mandado esta carta al secretario para dejar constancia de que este tema no se olvida, de que este tema no ha salido de nuestra agenda, que no lo hemos relegado, que sigue siendo parte de la lucha sindical y de la lucha de la gente que quiere que le vaya bien a México.

 

Es doblemente injusto mantener estancados los salarios, no solo porque se han colocado en el sótano mundial durante cuarenta años, sino porque el precio de los alimentos y otros artículos de primera necesidad volverán a subir durante este 2017.

 

Creo que la discusión se ha elevado y estamos en una encrucijada muy importante para la vida de la nación. México necesita un nuevo consenso, de esto estamos hablando, de un nuevo consenso para su política económica.

 

El arreglo económico con todo y sus reformas estructurales no han dado lo que el país  requiere. Este año creceremos a menos del dos por ciento, si seguimos así este sexenio tendrá uno de los crecimiento más pobres, más escasos de todo el siglo XXI.

 

Uno de los nuevos acuerdos que necesita nuestro país es de una nueva política salarial, comenzando pues con los mínimos.

 

He insistido que los vientos de incertidumbre que provienen de nuestro vecino país del norte deben de ser contrarrestados deben encontrar como respuesta el fortalecimiento del mercado interno.

 

Muchos países nos han demostrado como con su mercado interno han salido de las crisis, se han levantado airosos de los vientos de ataque. Han sabido subsistir de cualquier embate a través de eso, de su mercado interno, por lo tanto el fortalecimiento del ingreso es substancial en esta tarea.

 

Esto significa que una política redistributiva, ya no solo por razones éticas sino por razones de crecimiento y de seguridad nacional, es indispensable, es inaplazable. El nuevo consenso económico debe comenzar por los salarios mínimos. Hemos aprendido y hemos demostrado que siempre que hay que ir más allá hacia una política monetaria, hacia una política diferente en las infraestructuras, en el gasto. Debemos comenzar por recuperar el mínimo.

 

Han pasado tres años y la resistencia al cambio es cada vez más débil, ese es un buen dato, es cada vez más débil. Porque exhibe cada vez más su carencia de argumentos, hay una estrechez de miras en quienes siguen con esta contención que no lleva a nada bueno a nuestro país, al país real , al país que todos los días se esfuerza y que todos los días trabaja.

 

Por eso hoy queridos amigos y amigas estamos convocando en esta breve ceremonia, en esta sencilla ceremonia, a esto: a un nuevo consenso económico para México.

 

Para constatar también, que sí hemos avanzado  y para decir con orgullo que nuestro país debe asumir pronto una nueva política de salarios, a pesar de esas fuerzas ciegas y dogmas ortodoxos, la Ciudad de México ha elaborado ya un pensamiento económico competente que puede ser el germen para un nuevo consenso en la economía de nuestro país. Los necesitamos a todo y a todas, necesitamos esta suma de esfuerzos y una sola voz que es  por la recuperación del salario mínimo.

 

Sí existen las personas que ganan salario mínimo, sí existen en los escaños y en los escalones de la  economía y si es necesario que recuperemos con toda la dignidad esta deuda moral que tiene México con todo ellos y con todas ellas. Muchas gracias en este día del trabajo, muchas gracias por su presencia, gracias por su compañía.