CORTE INFORMATIVO 31 de Enero

El-Jefe de Gobierno

Fecha:31 ENERO DE 2018

El riesgo que representan los agrietamientos en un perímetro de 25 calles de la colonia Del Mar, entre Canal de Chalco, La Turba, Avenida Piraña y calle Langosta, en la delegación Tláhuac, es mitigado a través de inyecciones de material arcilloso (cemento-bentonita) que mejorará las condiciones mecánicas del suelo.

Miguel-Angel Mancera Espinosa

“Es la primera vez que se hace este trabajo en la Ciudad de México; será algo que marque un antes y un después en los temas de geología en la ciudad y de intervención efectiva”, afirmó el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa.

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De esta manera, la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE) inició el pasado 29 de enero las labores de resiliencia en esta demarcación derivado de los efectos del sismo, y tendrán una duración estimada de seis meses, para lo cual se requerirá de una inversión aproximada de 350 millones de pesos.

Miguel-Mancera

El titular de la SOBSE, Édgar Tungüí Rodríguez, destacó que el compuesto con el que se trabaja dotará al subsuelo de estabilidad y firmeza ya que, a diferencia del concreto u otros materiales, detiene la ampliación de las grietas.

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La mezcla que se inyecta fragua y endurece, con lo que reduce el grado de permeabilidad y mejora las características mecánicas del subsuelo, además que reduce las presiones generadas en el terreno afectado por la fracturación.

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Previo al procedimiento de inyección, se realizan trabajos de reparación de la red de agua potable y de drenaje, ya que el movimiento telúrico ocasionó dislocamientos de la tubería de la zona.

El mandatario capitalino informó que para estas labores la SOBSE colabora con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX).

Se realiza, además, un trabajo ordenado para que las compañías y empresas usuarias del subsuelo revisen la zona y ordenen o retiren su cableado.

Tras el movimiento telúrico, el Gobierno de la CDMX realizó recorridos de evaluación con geólogos expertos, gracias a lo cual se pudieron identificar los accidentes geológicos en sitio y así determinar los criterios que delinearon el perfil de los análisis y estudios que actualmente están en curso.

El grupo de especialistas ha avanzado en los estudios geológicos, con el 100 por ciento completado, lo que permitió encauzar la solución.

Como parte de los hallazgos está la identificación de una discontinuidad local en el terreno, que ocasionó las grietas sobre pavimento, banquetas y bardas perimetrales, destacando que algunas de estas afectaciones ya existían desde varios años (incluso 30) antes del sismo.

Entre las primeras incidencias atendidas está un colector de 80 centímetros de diámetro ubicado sobre la calle Sirena, mismo que falló debido a las deformaciones diferenciales causadas en el terreno. Durante su reparación se observaron en la zona circundante grietas mayores a cuatro metros y separaciones entre banqueta y casa de hasta 18 centímetros.

Sobre el procedimiento, Tungüí Rodríguez detalló que las inyecciones se hacen en forma repetitiva y selectiva. El tubo utilizado es elaborado con PVC y tiene pequeñas perforaciones con distancias de entre 50 y 100 centímetros, para dar salida al fluido que se pretende inyectar.

A medida que avanza el tratamiento van creciendo las ramificaciones de mezcla endurecida, lo que asegura el cierre de las fracturas.

Adelantó que las primeras máquinas de inyección de material se ubican paulatinamente en las zonas a intervenir, luego de ser debidamente calibradas.

En tanto, el Jefe de Gobierno anunció que la próxima semana presentará los primeros casos de inmuebles que entrarán a un proceso de reedificación; es decir, aquellos que fueron totalmente demolidos y ahora serán reconstruidos.

Las edificaciones, agregó, se realizarán con base en las nuevas normas y lineamientos que establece la Ley de Reconstrucción; asimismo contemplan beneficios financieros por parte del GCDMX, la interacción con los desarrolladores del proyecto y la recuperación de su inmueble.

“Es un mecanismo de recuperación patrimonial”, afirmó el mandatario capitalino, al tiempo que informó sobre nuevos apoyos financieros que se pondrán en marcha en próximos días.

FUNDACIÓN ROCKEFELLER SUMA A CDMX PARA APORTAR AL MARCO GLOBAL DE RESILIENCIA HÍDRICA
La Ciudad de México fue seleccionada por la Fundación Rockefeller y Arup para participar en el desarrollo de un Marco Global de Resiliencia Hídrica, informó el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa.

Junto con Amán, Ciudad del Cabo, la zona metropolitana de Miami y Hull, la capital del país fue considerada por su compromiso para adoptar un enfoque estratégico de resiliencia y la diversidad que presenta en términos del tamaño de población, ubicación geográfica y situación económica.

“Esta es una distinción importante para la ciudad, tanto por sus condiciones geográficas, como por su trabajo está en este grupo que ha sido creado con la Fundación Rockefeller y Arup (…) Agradecemos, pues que la Ciudad de México siga siendo tomada en cuenta para todas y cada una de estas tareas”, expresó el mandatario capitalino.

La CDMX forma parte de la red de 100 Ciudades Resilientes, cuyo compromiso está encaminado en apoyar a las ciudades de todo el mundo a incrementar su capacidad de recuperación ante los retos físicos, sociales y económicos.

El Marco Global de Resiliencia Hídrica explorará las preocupaciones específicas en la materia de cada ciudad a través de investigación en campo y entrevistas realizadas con Arup. Los datos y hallazgos serán utilizados para establecer indicadores cualitativos y cuantitativos para medir la resiliencia hídrica de las ciudades.

El resultado será un estándar global que permitirá a las ciudades diagnosticar los desafíos relacionados con el agua y utilizar esta información para su planificación y toma de decisiones en cuanto a inversión.

La inclusión de la CDMX en este proyecto representa una oportunidad para que este grupo de 5 ciudades brinden lecciones y conocimientos a todas las ciudades del mundo.

El desarrollo de este marco es supervisado por un Grupo Directivo con representantes de la Fundación Rockefeller, 100 Ciudades Resilientes, el Banco Mundial, la Universidad de Massachusetts-Amherst, la Alianza para la Adaptación Global del Agua (AGWA por sus siglas en inglés) y TheResilience Shift.