El tipo de la tentativa. Teoría y práctica

El-tipo-de-la-tentativa-194x300Mancera Espinosa, Miguel Ángel.
El tipo de la tentativa. Teoría y práctica.
Editorial Porrúa.
México, 2011, pp. 200.

La afectación o lesión de un bien jurídico puede traducirse en la consumación de una figura delictiva, por la que deberá aplicarse una sanción en la medida que se compruebe que el agente obró típica, antijurídica y culpablemente. Pero también el simple hecho de poner en peligro el bien jurídico puede dar lugar a una sanción.

La doctrina mayoritaria denomina a estos últimos casos como una tentativa, que se diferencia del delito consumado principalmente en el resultado. La constelación de los delitos consumados permite advertir -en la mayoría de los casos- un resultado material. Sin embargo, en la tentativa dicha transformación física no se manifiesta como tal, ya que es representada como la proximidad atentatoria a la esfera del interés jurídicamente protegido.

Esta obra se ocupa de diversos problemas relacionados con la tentativa del delito como el comienzo de la ejecución, la idoneidad de la tentativa, o el desistimiento voluntario de consumar el delito. Su valor radica, además de el hecho de proponer soluciones, en plantarlos globalmente desde una perspectiva en la cual lo que importa no son sólo los datos ontológicos, de finalidad o causalidad, sino la interpretación que de los mismos se da en un determinado contexto normativo, el del Estado democrático de derecho.

Se resuelven así problemas como el de si exhibir un arma de fuego en una discusión puede o no ser considerado como un acto ejecutivo y, por tanto, como una tentativa de homicidio, o como un simple acto de broma o de amenaza, o si el disparar contra un bulto creyendo que es una persona puede ser considerado como una tentativa punible o como un hecho intrascendente, no ya sólo con base en datos ontológicos, de carácter subjetivo (intención del sujeto) u objetivos (peligrosidad de la acción), sino como el resultado de un proceso valorativo que combina lo mejor de la dogmática tradicional (finalista o causalista) con las más recientes aportaciones del normativismo funcionalista.