Entrega de 63 viviendas

viviendasFecha: 24 AGOSTO DE 2016

Lugar: Tlaxcala No. 112, colonia Roma Sur, delegación Cuauhtémoc

Muy buen día a todas, a todos ustedes, a todos nuestros vecinos que están también por allá atrás de las cámaras que ya los salude llegando, muchas gracias.

Gracias a la paciencia de todos ustedes, gracias al compromiso, gracias al representante también del predio que ha estado permanentemente en contacto para no dejar abandonado un proyecto, para que la esperanza de muchas de las familias que hoy están aquí llegara a un feliz término.

Se trata de un trabajo conjunto. Este es un trabajo que tienen que realizar de manera permanente el Gobierno de la Ciudad de México y las muchas historias de vida que tienen ustedes; hay historias, verdaderamente, sorprendentes. Y ahora que entregábamos las llaves hay muchos, de los que vivirán aquí, que están regresando a donde ya vivieron —más de 15 años, 16 años, quizá más— en donde aquí pasaron parte de sus vidas y hoy regresan y lo ven transformado. Y lo ven transformado como se transforma la Ciudad de México.

La Ciudad de México, como bien señalaba don Ricardo Monreal — el jefe delegacional a quien le reconozco mucho y le agradezco siempre el trabajo coordinado y, por supuesto, el hecho de que tengamos una comunicación fluida para muchas de las tareas que tienen que ver con la Ciudad de México— la Ciudad de México tiene una demanda de vivienda cada año que puede superar los 70 o 75 mil lugares para habitar. Es una demanda y una presión que difícilmente nosotros vamos a poder atender si no hacemos un trabajo conjunto.

Miren llevamos ya más de un año —en la Asamblea Legislativa— insistiendo en esta necesidad de poder poner reglas claras, reglas claras para la vivienda de interés social.

Estamos a punto de conseguir, de lograr —en un esfuerzo muy importante—, que se dé vivienda a los jóvenes, vivienda a los trabajadores, nosotros seguir con nuestra tarea de los adultos mayores también —que me lo decía ahora en la entrega de algunos de los departamentos—. ¿Por qué? Porque no es y no sería justo que los trabajadores de la Ciudad de México estén aportando cuotas, estén aportando recursos a institutos, como es el caso del INFONAVIT, y que los créditos que están ahí no se puedan utilizar. Tenemos más de un millón de créditos autorizados, pre-autorizados, que no se pueden utilizar porque no tenemos la Norma que nos permita que esto se utilice.

Entonces, esto lo vamos a impulsar, créanme que estamos muy cerca de que se consolide esta tarea para la gente que lo requiere.

En esta ciudad encontramos historias, por ejemplo, de quienes han vivido en campamentos, de quienes permanentemente han estado en un campamento en las calles de la ciudad.

Quitamos un campamento ahí de la colonia Atlampa, en donde la gente había vivido desde el terremoto del 85; desde el terremoto ahí vivieron, ahí crecieron, ahí tuvieron a sus hijos, ahí vieron como destruimos esas viviendas y se quedó una vialidad que bueno pues siempre estuvo oculta por esta nueva forma de vida.

Pero nosotros no podemos permanecer indiferentes a esas historias porque se vuelve parte del paisaje y entonces, no te importa; vas en tu mundo, tú tienes tu casa, tú tienes tu familia, todo está bien y de repente pasas por una calle en donde la gente está viviendo ahí y eso no puede ser, no puede ser una ciudad así porque no sería una ciudad igualitaria, no sería una ciudad de derechos.

Por eso emprendimos en este ejercicio de Gobierno junto con el INVI el rescate de varios de estos campamentos y recientemente con el jefe delegacional, con Ricardo Monreal, también nos comprometimos al rescate en la zona de La Ronda, en donde igualmente la gente ha vivido pues en estas condiciones.

Qué bueno que hoy se pueda entregar este espacio en un lugar tan digno, en esta calle de Tlaxcala No. 112, en donde bueno todas estas historias de vida otra vez vuelven a reunirse y otra vez vuelven a encontrase; seguramente ya se han saludado varios de los ex vecinos de este lugar que ahora están acá.

Miren nos tardamos en este último tramo, que hace un par de meses quizá le decía yo a Raymundo: “Raymundo ya hay que entregar este inmueble —cuando lo revisamos—, ya está terminado, ya está todo, ¿por qué no lo entregamos?”; pero Raymundo me dio un dato que era muy importante —que yo quiero que ustedes también lo tengan presente—, se hizo un reforzamiento hidráulico para sus departamentos, lo de menos es que se los hubiéramos entregado, pero ya estarían teniendo problemas con el agua.

Entonces, se hizo un reforzamiento hidráulico —qué bueno que ahí Ray pues tiene ahí los puntos técnicos— y no nos fuimos nada más con las ganas ya de que la gente tuviera su vivienda, sino estamos entregando una vivienda correcta.

Esto es lo que tiene que hacer la Ciudad de México. Nosotros no podemos seguirle permitiendo a la gente que llegue a cualquier lugar porque después va a padecer, porque se va a encontrar que vive en una barranca que puede tener un deslave o se va a encontrar que vive en lugar donde está lleno de grietas y va a tener todo un problema o se va a encontrar con que está en un área de reserva ecológica y después vamos a llegar a retirarlo de ahí. Eso es lo que no podemos permitir.

Y lo que vamos a seguir haciendo es seguir consolidando este tipo de viviendas en la zona de infraestructura de la Ciudad de México.

Esta parte, esta zona donde están hoy aquí estos departamentos es la zona que mayor infraestructura tiene de la ciudad, es como un gran cinturón que viene desde la Gustavo A. Madero, desde aquella parte, y que va a dar hasta cerca de Tlalpan, que fue donde se consolidó la ciudad; y las partes que están fuera de ese cinturón, obviamente, están hacia el poniente y hacia el oriente; entonces, ahí es donde nos cuesta más trabajo la infraestructura.

Pero hoy qué bueno que están aquí todos y todas. Yo veo a muchas mujeres muy contentas, vienen con sus maridos, algunas, otras vendrán con sus novios, los maridos vendrán con sus señoras, no deben de venir nadie más. O sea, puras familias felices aquí, puras caras sonrientes; y eso es importante porque veía yo a muchas parejas aquí, qué bueno, me da mucho gusto; de todas las edades además, me he encontrado parejas de todas las edades y hasta nacionalidades. Ya platicamos por aquí con alguna pareja en donde hay de otra nacionalidad.

Qué bueno, la Ciudad de México es así. La Ciudad de México es incluyente. La Ciudad de México busca atender a todos los que tiene que darle servicios.

Miren, hoy veía yo algunas cifras en donde decían: “es que la Ciudad de México es de las más endeudadas del país”, hay una gran diferencia. La deuda que tiene la Ciudad de México es una deuda triple A, entonces los otros Estados que colocaron ahí no tienen una deuda triple A.

La capacidad de endeudamiento que tiene la Ciudad de México, permite hacer un endeudamiento responsable como ninguna otra entidad lo realiza, porque nosotros tenemos que pedirle autorización a la Secretaría de Hacienda, pero sería tanto como decir: “no, no tengamos ninguna deuda y que la ciudad se quede sin muchas cosas que tiene que hacer cuando su capacidad de endeudamiento lo permite”.

Ejemplo, que yo les dijera a ustedes: “pues ustedes no vivan aquí, váyanse a vivir a otro lado porque aquí van a tener que pagar pues algunos, algunos —el ejemplo de una madre jefa de familia que tenga dos hijos, es probable que aquí pague 400 pesos por este departamento—, un departamento que nosotros tenemos en nuestro avalúo social en 500 mil pesos” —Ray ¿más o menos?—, que debe valer ¿cuánto creen que valga un departamento aquí? ¿Unos dos millones y medio, les gusta?, bueno, esa es su plusvalía, eso es lo que queremos para su familia, lo que queremos para ti. Entonces, es como si yo les dijera “mejor váyanse a otro lado y no paguen”, así está la Ciudad de México.

La Ciudad de México tiene que contraer una deuda que desde hoy le podemos decir a todos los que hacen los augurios: “la Ciudad de México cada año tiene una capacidad de endeudamiento hasta cinco mil millones”, no es ninguna fórmula secreta.

Hemos tenido ejercicios fiscales, en donde endeudamos menos —cuatro mil 500, vamos a buscar el próximo ejercicio pudiéramos endeudar menos, no llegar a los cinco mil—, pero todo está destinado para la propia ciudad y tenemos un porcentaje de deuda que está en el 2.5, 2.3, abajo del 2.8 nacional, esto quiere decir que estamos bien. El modelo que tiene hoy la Ciudad de México de deuda, es el modelo que están buscando para todos los demás estados. Yo no puedo ir a la Asamblea Legislativa y decirle: “oye, quiero endeudar a la ciudad por 15 mil millones”, no se puede, la ciudad está muy controlada en eso. Entonces, cuando escuchen ustedes eso, es simple y sencillamente que la ciudad está avanzando, la ciudad está trabajando.

Y hoy vamos a luchar para que el próximo presupuesto que viene para la Ciudad de México, pues sea un presupuesto que atienda primero lo social porque no podríamos decirle a la gente: “fíjate que ya no vamos hacerte vivienda, ya no te vamos a dar créditos para arregles tu casa, ya no vamos atender las becas de tus hijos, ya no vamos atender a la gente con sus enfermedades” no, vamos a luchar.

Lo primero, es que nuestro presupuesto dé garantía de nuestro presupuesto social de la ciudad. Y, obviamente, si podemos hacer otras cosas importantes qué bueno, ahí vamos a seguir. Pero la parte fundamental es que la ciudad siga trabajando en esto que es fundamental para las familias de la Ciudad de México.

Así que me da mucho gusto. Siempre queda en puras promesas —ya nos habían dicho que nos van a invitar al mole después y yo creo que después no hacen el mole porque no nos han invitado a ningún mole—; entonces, si aquí van hacer festejo de inauguración nada más que nos inviten hermano —ya tú me dijiste entrando que nos iban a invitar— a ver si es cierto que nos invitan porque van hacer fiesta, ¿no? o ¿qué? Nada más con cuidado porque está el jefe delegacional, va a estar el jefe delegacional, no vayan a estacionar mal los coches o vayan a hacer mucho escándalo, que sea una fiesta tranquila. Ahí nos invitan a la fiesta.

Veo mucha gente contenta y eso me da mucho gusto. Qué bueno que puedan disfrutar con sus familias de este espacio, se lo ganaron a pulso. El gobierno es solamente un vehículo para servirles, pero este es el esfuerzo de ustedes consolidado para sus hijos, para sus hijas, para su familia.

Ahora —Ray y corrígeme si no es cierto—, vamos ya a los títulos, vamos a tener toda su documentación y van ellos, tienen creo que ¿tienen hasta 30 años para pagar el inmueble? sin intereses. Yo creo que es una buena noticia, ¿qué les parece? Sí o no, ¿está bien? 30 años sin intereses. 30 años sin intereses, ya sería difícil que yo pudiera cubrirlo, pero bueno.

Entonces, los felicito, muchas felicidades. Qué bueno, qué bueno que ya tienen las llaves de su casa. Que sea para beneficio de su familia, que disfruten vivir aquí, vivir en la colonia Roma, me parece que es un gran lugar y que es un gran barrio éste de la Ciudad de México. Gracias. Nos vemos muy pronto. Felicidades. Gracias.