Entrega de 95 viviendas correspondientes al inmueble ubicado en calle Lago Iseo No. 175, Mariano Escobedo, delegación Miguel Hidalgo

Fecha: 03 OCTUBRE DE 2016

Lugar:Calle Lago Iseo No. 175, Mariano Escobedo, delegación Miguel Hidalgo

Me da mucho gusto saludarlos, saludarlas. Me da mucho gusto saludar a la jefa delegacional también, le agradezco su presencia y el trabajo coordinado en toda la demarcación Miguel Hidalgo.

Saludo a Raymundo Collins, que es el encargado precisamente de estas tareas de contacto ciudadano y de cumplir con compromisos que tiene el Gobierno de la Ciudad de México.

Fíjense cómo se va transformando la Ciudad de México, cómo va construyendo historias. Si hoy pudiéramos tener aquí un libro con fotografías y con historias de todo lo que vivió la “H”, este lugar en donde 32 familias, 32 viviendas, en las condiciones en las que ya nos dijeron, forjaron una vida. Fueron trabajando día, a día, a día.

Ahora precisamente en uno de los departamentos que acabo de entregar, uno de los departamentos me decían: “empezó mi abuelita, ella fue la que empezó con esta tarea, y ahora yo soy la que estoy recibiendo el fruto de ese trabajo”. Un trabajo de constancia, pero también es una historia de evolución de la Ciudad de México.

Ustedes recuerdan cómo era toda esta parte de acá. Bueno, cuando empezó su lucha, seguramente habría en la Ciudad de México 800 mil vehículos, poco más o menos, 800 mil vehículos, quizá millón y medio de habitantes. Hoy estamos hablando que es una ciudad que tiene nueve millones aquí viviendo, pero que a esta hora le da servicio más o menos a 16 o 17 millones de personas, sino es que más.

Y ya son más de cinco millones y medio de vehículos que están transitando. Y todo esto se va transformando, y aquellos recuerdos de “La H” –como me comentan que se conocía–, aquellos recuerdos de ese terreno, que era un terreno pues largo, porque permitía establecer lo que hoy es una realidad, departamentos de dos y tres recámaras. Una vida diferente, una vida digna.

Qué bueno que esta lucha se ha llevado, y se ha impulsado por sus familias. Obviamente también reconocer a los liderazgos, porque ellos son los que están todo el tiempo tocando la puerta para que no se pierda el impulso de los proyectos.

Yo preguntaba aquí a una de las parejas que está recibiendo su vivienda, y me decía, estoy seguro –en tono de broma–, porque le preguntamos, le preguntó la Jefa delegacional: “¿En qué recámara van a dormir?”. Y dijo: “en cuartos separados” “en camas separadas porque como ahora somos dos y hay dos recamaras, pues cada quien en su recámara y entonces nos vamos organizando”.

Ahora pueden hacer muchas cosas, aquí seguramente tendrán visitas continuamente, aquí se seguirá teniendo la vida de estas familias que originalmente empezaron el proyecto y que ahora es una transformación total.

Ahora ustedes están recibiendo un apoyo por parte del Gobierno de la Ciudad de México en el sentido de qué, nosotros tenemos estos inmuebles registrados como inmuebles que para el gobierno representan un valor -poco más o menos- de 500 mil pesos, eso es lo que trabajamos ¿No Ray? Pero cuál es la realidad ¿cuánto vale un departamento de estos ubicado en esta zona? Mínimo dos millones ¿no? Es poco más o menos.

Qué bueno que sea para su patrimonio, qué bueno que sea para su beneficio, qué bueno que puedan tener un crédito en el que no haya intereses; en eso es en lo que estamos trabajando.

Hoy es lo que estábamos comentando con el secretario de Hacienda, para eso queremos el dinero, para eso queremos seguir transformando la Ciudad de México.

Qué bueno que ustedes estén aquí colindando con Polanco, estén colindando con colonias que van a ser un impulso de cambio y de transformación, para que todos podamos vivir mejor en la Ciudad de México.

La Ciudad de México no se puede quedar estancada, no se puede quedar detenida, es una ciudad que constantemente está evolucionando y en muchas cosas para esto, para encontrar mejores espacios de convivencia para familias como las que hoy están aquí.

Yo también fui vecino de esta zona, yo nací y crecí en mis primeros años acá por el Colegio Militar; entonces, ahorita que me decían de Santa Julia la verdad es que la gente del mercado de Santa Julia sabe que soy de ahí, que ahí compraba yo mis carritos y ahí comprábamos el pollo rostizado cuando se podía –porque no siempre se podía-, cuando había fiesta casi nada más ¿no?

Pero bueno pues era la colonia Anáhuac lo que teníamos ahí, acá estamos muy cerca de la colonia Anáhuac –nada más que aquí son lagunas y allá son Lagos y estamos colindando en agua-.

Qué bueno porque el otro día arreglamos un tema del agua, precisamente que encuentra beneficio para todas estas zonas, también con la jefa delegacional que fue donde nos vimos.

¿Cuántas historias, entonces?, ¿cuántas familias? Hoy 95 viviendas, ¿cuántas podríamos aquí platicar? Y ¿cuántos no también hay que recordar porque ya no están con nosotros? Me platicaban algunas de estas familias, algunos de estos habitantes de este proyecto original de “La H” ya no lo pudieron ver culminado, pero estoy seguro que no están acompañando desde allá y están viendo este beneficio que hoy tienen sus familiares porque lucharon por eso: lucharon para que tú estés mejor, para que tus hijos estén mejor, para que tus nietos estén mejor, para que puedan tener ustedes un patrimonio ya seguro. Éste no se los quita nadie, es para ustedes, es para ti, es para tu beneficio, es para tu familia.

Qué bueno que nosotros podamos seguir apoyando. Hoy, el Gobierno de la Ciudad de México duplicó el presupuesto para este tipo de acciones, vamos todavía a entregar y le encargué ya a Raymundo que entreguemos rápido otro edificio, otros edificios que tenemos prácticamente concluidos, Ray, para que se los entreguemos rápido a la gente y en Navidad puedan ya estar en sus casas porque ésta va a ser una Navidad diferente.

Así que, siempre les digo, todavía no nos han invitado pero nos invitan si hay mole, si hay festejo, si hay fiesta. Ya supe de las gorditas que están aquí muy cerca, esas también vamos después a probarlas, de Doña Eustolia ¿verdad? Bueno, que ya me dijo, está mi hija trabajando pero si se quiere llevar de una vez.

Entonces, felicidades otra vez, Muchas felicidades a todas y cada una de las familias de esto que fue “La H” y hoy es un condominio; un condominio con departamentos de dos y tres recámaras, todos los servicios, con beneficios también porque tiene celdas solares, porque tiene focos ahorradores, porque tiene todo lo que esta ciudad está demandando de modernidad. Y sobre todo ¿saben qué? ¡Tienen una vivienda digna para ustedes!

No venimos con pena o con vergüenza a entregarles lo que se pudo, les estamos entregando una vivienda digna que ustedes supervisaron y que aquí me acaban de decir sus liderazgos a quienes damos un aplauso por supuesto, a quienes estuvieron encabezando esta tarea, les damos un fuerte aplauso. Me dijeron: “Quedaron bien, estamos contentos” y la gente se ve que está contenta también. Ese es mi termómetro, verlos a ustedes contentos y saber que están en un lugar digno para sus familias.

Qué bueno, me da mucho gusto verlos y verlas. Nos invitan pues a la fiesta, se quedan en su casa, los dejamos en su casa. Qué sean muy felices en sus nuevos departamentos, en este condominio que cambió la vida y la transformó en una historia de felicidad.

Recordemos a todos los que lucharon por este proyecto y que sean muy felices.

Nos vemos muy pronto, que la sigan pasando bien, hasta luego.