Programa de Fortalecimiento a los Micronegocios para la Ciudad de México, “Yo Te Apoyo”

micronegociosFecha: 02 AGOSTO DE 2016

Lugar: Sala de Armas de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca

Bueno, primero quiero saludar a los jefes delegacionales que nos acompañan el día de hoy, tanto a Carlos como a Antonieta. A todos y cada uno de ustedes, los saludo con mucho gusto. Me da mucho gusto ver a tanta gente de trabajo de la ciudad.

A todos ustedes, platicarles que este programa —que bien ya reseñaba Salomón, el encargado del mismo, el encargado de llevar hasta los negocios de ustedes todo lo que se requiere—, comenzó con esta pegunta: ¿bueno y qué la gente de la Ciudad de México no requerirá un impulso para sus negocios?

¿Y qué la gente con la que tenemos el contacto diario, que está trabajando, que se levanta temprano, que abre su cortina, que abre su lugar, que se va al mercado a comprar sus insumos no requerirá un apoyo? ¿O solamente estaremos pensando en otros tipos de programas? Y dijimos: “si es una Secretaría de Economía, pues debemos de buscar los apoyos económicos para que puedan ganar más”.

Yo platicaba ahora con una de nuestras beneficiarias y le decía: “¿ya tienes tu terminal punto de venta?” ¿Ustedes saben que todos sus negocios pueden tener esa terminal punto de venta? ¿Qué significa? Significa que puedes aceptar tarjeta de crédito, tarjeta de débito, la tarjeta de adultos mayores. Significa que tu negocio puede ganar hasta un 30 por ciento más de lo que estás ganando.

Por ejemplo, en el caso concreto, si no tuviera su terminal punto de venta no podría recibir nuestros vales de útiles escolares. Los vales de útiles escolares antes eran eso, vales ¿o ibas a dónde?, pues a las grandes tiendas, porque los tenías con esas tiendas, y ahí es donde ibas a cambiarlos porque para eso se destinaban.

¿Hoy qué hacemos? Hoy los vales los puedes cambiar en la papelería de tu cuadra, los puedes cambiar en la papelería de tu colonia porque es recurso para ustedes, es finalmente el recurso del gobierno que viene para que ustedes puedan tener un mejor ingreso.

Entonces, yo los invito, además de este apoyo, que es un apoyo pequeño, pero de todo corazón, se los estamos dando de verdad con el mejor ánimo y la mejor de las intenciones.

¿Quién no se acuerda de los que están aquí? —sobre todo de los que son más o menos de mi rodada, que tienen por ahí de 30 años, 32, ya se están llevando, ¿por qué se ríen? bueno, tenemos un poquito más de eso—, pero los que son más o menos de mi rodada, nos acordamos mucho de la tienda de la esquina. Yo vivía allá en la zona de Tacuba y me acuerdo de las idas a Santa Julia —yo vivía muy cerca del mercado de Santa Julia— y ahí estaba la papelería y ahí estaba la miscelánea.

Y además, en ese tiempo me acuerdo, mi mamá decía: “vamos a ir a la verdulería” —mucha gente a lo mejor ya no se acuerda de esto, de la verdulería— pero sí era un lugar a donde llegabas y precisamente lo que había era eso: todas las verduras, que si comprabas el epazote, el perejil, lo que fuera, pero eso se queda grabado, esos. Yo me acuerdo muy bien de los personajes. Me acuerdo de don Pepe el de la papelería, me acuerdo muy bien que además le hacíamos varias travesuras —porque cuando estás chavo haces travesuras y a veces te pasas un poquito—, pero son caras y son personajes de nuestra ciudad y que debemos seguir apoyando nosotros desde el gobierno.

Por eso, dijimos: “no más clausuras” —y ahí es a donde necesitamos a los jefes y jefas delegacionales—, “no más clausuras para estos negocios”. Lo que necesitamos es que se genere dinero. Ustedes generan riqueza porque ustedes van y compran a la tienda, van y compran para después tener en su negocio.

Y ¿qué pasa con los comedores? y ¿qué pasa con mi amigo el sastre que está aquí?, —que ya le dijimos que luego vamos a ir a que nos arreglen un poco aquí cuando nos aprieta el traje si engordamos o que nos suban el dobladillo del pantalón, todo eso-—. Pero si él tiene tarjeta de crédito, si recibe la tarjeta de crédito o de débito le vamos ayudar más. No dejen de hacerlo porque nosotros les vamos a decir cómo se puede hacer.

Hoy estamos llegando a una primera meta con este programa, en donde tenemos más de 45 mil negocios reales, no personas. Pero fíjate, si eso lo multiplicas por las personas, entonces, te da un mayor alcance; quiere decir que con esos 45 mil debemos estar impactando a unos 500 mil quizá, a un medio millón de personas en la Ciudad de México. Y es a veces un pequeño impulso, como nos decía uno de los beneficiarios: “yo había cerrado mi negocio, ya lo volví a abrir”. Qué bueno. A veces es un detallito lo que te falta.

Miren, me he encontrado personas que están vendiendo cosas de miscelánea, cosas de papelería adultos mayores, que dónde consiguen un crédito, no se los dan y nosotros sí se los damos. Nosotros les podemos dar crédito también. ¿Eso ya lo sabían? ¿Ya sabían que les podemos dar crédito? Él si sabía. Pero les quiero decir, usen ese crédito. Es dinero del gobierno que está ahí para ustedes, ni modo que me lo quiera yo llevar al próximo año para el otro presupuesto, que se gaste. Ustedes pueden solicitar el crédito.

Ya están en este programa, ya tenemos sus datos, ya reciben este primer impulso, pues ahora a la mejor hay que hacer otras adecuaciones, hay que hacer otras mejoras, hay que hacer otras acciones en sus negocios.

Pídannos el crédito. Son créditos que empiezan en cinco mil pesos, son muy buenos para el arranque, son muy buenos para echar a andar lo que se tiene que echar a andar.

Y de verdad que esos recuerdos, esos recuerdos no se olvidan, esos recuerdos siempre están ahí, están dándonos vuelta de toda esa gente que participó con nosotros y que creció con nosotros en la papelería, en la recaudería, en la miscelánea, en la estética. Antes no había tantas estéticas. Cuando estaba yo niño me acuerdo que más bien era la peluquería. Ibas y tenían sus navajas, el peluquero tenía sus navajas y te gustaba ver ahí cómo le daba la afilada y veías que ya rasuraban los señores, tu no, todavía no te rasuraban, pero bueno ibas próximo para allá.

Y son muchos los amigos que estoy seguro, de la gente que está aquí, que por cierto acabo de saludar a una familia de un amigo muy, muy querido de la secundaria, Juan Antonio García León, por aquí está su papá, saludé a su papá y a su hermana y acá los saludé, gente también trabajadora.

Desgraciadamente, mi amigo, mi muy querido amigo de la secundaria, se nos adelantó en este viaje de la vida donde uno no la tiene comprada y me acabo de enterar ahorita que fue por un tema del corazón, también. Donde quiera que este Juan Antonio le mandamos un fuerte abrazo un saludo porque era un amigo muy querido mío, para toda su familia. Bueno estas cosas que de repente pasan en el día a día del gobierno.

Hoy te quiero repetir: acude con nosotros, nosotros vamos a ayudar, nosotros vamos a estar pendientes. Esto es simplemente algo que quiere incentivar lo que se necesita.

Miren, aquí en la Ciudad de México no subimos los impuestos, aquí en la Ciudad de México estamos por publicar otra vez una ayuda para que escritures tu casa. Me acabo de encontrar una persona que me habló de las escrituras de su casa, también vamos a ayudarlos con eso y vamos a buscar que se genere economía.

¿Por qué en la Ciudad de México podemos hacerlo diferente? Porque yo creo que en la Ciudad de México nos estamos preocupando por la gente que hay que preocuparse: por los adultos mayores para que tengan oportunidades, porque todos vamos en este camino; por las mujeres jefas de familia, ¿saben que el 60 por ciento de los apoyos que estamos dando son mujeres?

A ver todas las mujeres de están acá que tienen sus negocios, ahí está la fuerza de la Ciudad de México. La fuerza de las mujeres. Por eso luego, me critican porque ponemos de rosa los taxis y porque pintamos de rosa el Ángel de la Independencia, pero pues es que aquí hay muchas mujeres, ¿es la Ciudad de México no? ¿No tiene nombre de mujer la Ciudad de México?

Pues esta es la fuerza que tiene nuestra Capital, es la fuerza que está representada en la mujer. En la mujer que saca adelante a sus hijos. En la mujer que sigue trabajando. En la mujer que tiene el apoyo diario, diario para todos los que vivimos aquí. Ustedes, ustedes se merecen un aplauso y todo nuestro reconocimiento mujeres de la Ciudad, mujeres trabajadoras de la Ciudad de México. Y las vamos a seguir apoyando con este programa.

Vamos a buscar miren, todos sabemos que está un momento difícil de la economía, todos los sabemos, pero tenemos garantizado todo nuestro Programa de Adultos Mayores, a mis adultos mayores no les va a faltar nada, tenemos garantizado todo su programa.

Tenemos hoy garantizadas las becas de sus hijos, de sus hijas; tenemos garantizados todos los que van a estar ahí en la prepa. Tenemos garantizadas también a las personas con discapacidad porque en esta ciudad atendemos también a las personas con discapacidad.

Estamos viendo también a las mujeres que van a dar a luz, les estamos dando sus cunas, las estamos cuidando, estamos atendiendo a muchas personas en los hospitales.

Les voy a hacer una pregunta, por cierto, que siempre hago y nada más para que corroboremos esta fuerza social que tiene la Ciudad de México como lo es este programa de “Yo te Apoyo”.

Les pregunto, esto para mis amigos y amigas de los medios de comunicación. ¿Tienen servicio médico?, ¿quién no tiene servicio médico? Levante la mano, quién no tiene, no tiene servicio médico. Ahí están todas esas manos, pues ahí va. Toda la gente en la Ciudad de México por el hecho de vivir en la Ciudad de México tiene servicio médico, ustedes tienen derecho a todos nuestros hospitales, a todas nuestras clínicas, son 32 hospitales de especialidad, tenemos todas las clínicas, tenemos todos los…

Ustedes tienen derecho a hacerse un examen médico al año gratis, háganlo, utilícenlo, lleven a sus hijos, tenemos esto ahí en el presupuesto. Entonces, esto es lo que hace la fuerza y es lo que hace la diferencia.

Hoy tenemos todo esto garantizado y en el programa “Yo Te Apoyo” pensamos llegar a una primera meta, y dijimos: bueno, a lo mejor 25 mil, a lo mejor 30 mil. Pero, la gente empezó a responder y empezó como ustedes a ver que sí funciona, que sí sirve, que sí les puede ir mejor y ya vamos en 30 y ya vamos en 40 y vamos a seguir impulsando.

Yo quiero hacer un compromiso con ustedes de seguir impulsando este programa de “Yo Te Apoyo”. ¿Quieren que lo sigamos impulsando?, ¿sí o no? Ustedes dicen que sí, para que lo sigamos impulsando, si no ya nos quedamos ahí con los 45 mil. O, ¿vamos por más? Que más gente de la ciudad lo debe necesitar.

Entonces, vamos por más, vamos a ver cómo le hacemos, vamos a ver cómo sacamos adelante esta tarea, pero queremos ver a más gente comprometida como ustedes, solo ayúdenme con esto, pidan su aparatito.

Es un aparatito así pequeñito y se vuelve un aparato en donde ustedes lo conectan y reciben su tarjeta de crédito, fíjense que importante, si yo quiero cargar tiempo aire de mi teléfono celular a dónde voy. Van a ir a tu tienda, ¿por qué no?

Es una competencia leal, es una competencia que se vale y eso te va a generar un recurso a ti. Entonces, que recibas todos los vales, que recibas las tarjetas de crédito, de débito, que recarguen tiempo aire; de verdad tenemos medido, aumentan hasta un 30 por ciento en sus ingresos.

Háganlo por favor, háganlo, háganlo porque queremos seguir ayudando. Seguimos entonces con el “Yo Te Apoyo”, si ustedes quieren, ustedes dicen que sí. Y sobre todo con esta fuerza de las mujeres, una fuerza importantísima de la ciudad que no vamos a dejar de apoyarlas, ustedes no están solas, además de que vengan con sus maridos, también estamos nosotros. Las queremos mucho, los queremos mucho, muchas gracias.

Gracias por confiar en este programa y que les vaya muy bien, y como dijo Salomón: “que haya una buena venta”, como se dice por ahí en el argot del comercio. Que les vaya muy bien, yo quiero que les vaya muy bien y que tengan mucho éxito, gracias por acompañarnos. Nos vemos pronto, que la pasen bien, gracias.