Homenaje a Carlos Cuevas

Homenaje-Carlos-CuevasFecha: 14 DE JUNIO DE 2016

Lugar: Ex Templo Corpus Christi, ubicado en Avenida Juárez No. 44, Centro Histórico.

Muy buenas noches. Buenas noches a todos y a todas ustedes. Yo no voy a cantar. Se los prometo que yo no voy a cantar, ni siquiera lo voy a intentar, menos con tanto talento que hoy nos acompaña.

Quiero, por supuesto, agradecer al maestro Cuevas. Saludar la presencia de su esposa; la representación de la Sociedad de Autores y Compositores.

Y déjenme saludar muy rápido a Luis Mario Santoscoy que anda por acá. Luis Mario, allá estás.

A Eduardo Macías, a Yoshio que también nos acompaña, a Mónica Castro, a Gualberto Castro —Don Gualberto, mucho gusto saludarlo—, a Coque Muñiz —también por allá está Coque, no sé por qué se fueron hasta allá—, a Jorge Castro también, a Rogelio Ramos, a Ricardo Caballero, a José Luis Duval, a Rafael Valderrama de la Rosa, a Alejandro del Castillo, Alberto Ángel “El Cuervo”, a Ignacio Gutiérrez.

Todos ellos, por supuesto, amigos de Carlos, de la familia de Carlos Cuevas. Y además, todos con algún talento: cantantes, especialistas en medios de comunicación y espectáculos, pianistas; pero con ese común denominador: todos amigos de Carlos.

También quiero saludar a dueños de medios de comunicación que nos acompañan, a magistrados, magistradas; muchos amigos también del Gobierno de la Ciudad que hoy están reunidos aquí con Carlos Cuevas.

Que le preguntaba yo a Carlos: “Bueno, Carlos, ¿y desde cuándo comenzaste a cantar?” Y me dijo que comenzó con Capulina a los ocho años; que después a los 12 en “Siempre en Domingo”, o sea, que desde chiquito ya traía este tema del talento.

Hoy nos da mucho gusto reconocer que este talento ha tenido una repercusión, un beneficio para lo que es el reconocimiento de México. Él ha sido un cantante, por supuesto, que ha dejado en alto el nombre de nuestro país.

Pero lo más importante, diría yo, es ¿pues quién no se ha enamorado con un bolero?, bueno, a lo mejor los que están muy jóvenes –-por aquí veo algunos muy jóvenes— no se acuerdan tanto de estas canciones, pero los que ya andamos por ahí de los treintas sí nos acordamos de los boleros ¿no?

¿Quién no dedicó algún bolero? Bueno, como ya dijo aquí Carlos hasta Luis Miguel cantó el bolero y vaya que tuvo un gran éxito ahí ¿Quién no se acuerda de estas canciones, de las que acaba de cantar Carlos? ¿Quién no ha participado de una bohemia con amigos? Y que alguien sabe tocar la guitarra y empieza a producir algunas melodías, algunos acordes, y todos ahí sí que sacamos el talento, ahí todos queremos cantar y ahí todos participamos de esto que acaba de describir Carlos Cuevas que es el bolero. Me parece que esta música sigue teniendo esa magia, ese hechizo.

La Ciudad de México reconoce el talento y reconoce a sus talentos también porque, no me dejará mentir, él fue vecino de la colonia Roma —ya lo dijo aquí— entonces, también nosotros reconocemos estos talentos, que aunque ahora haya ido a vivir a otro lado no se le olvida toda la infancia y la adolescencia en la Ciudad de México.

Y nosotros reconocemos esto, porque es parte de nuestro talento, de los demás autores, compositores que hoy nos acompañan y que nos unimos pues a este homenaje de 35 años de trayectoria.

Y allí es cuando hay que hacer los homenajes, cuando uno está activo, cuando uno está en vida, cuando todavía uno puede decir “gracias” de manera directa; yo creo que esto es parte de lo importante.

Hoy, yo le quiero decir a los compositores: acabamos de rescatar un espacio muy importante que es de ustedes en el Bosque de Chapultepec; es una inversión que se ha hecho de cerca de 80 millones de pesos en esta sección del Bosque de Chapultepec y ha quedado un lugar, verdaderamente, digno de los compositores.

Allí está ese espacio y todavía vamos a seguirlo cuidando más y, por supuesto, haciéndolo un referente de nuestra ciudad, en reconocimiento a este gran talento que ustedes aportan.

Ustedes, Carlos, tienen esta facilidad de hacernos despertar emociones, de sentir a veces una gran alegría al escuchar la canción y a veces también, por qué, no de trasladarnos a algún pasaje triste, pero que al mismo tiempo llena de emoción. Ustedes tienen esa facilidad, tienen ese don.

Así que, pues bien, el Gobierno de la Ciudad de México puede salir de esa rutina que es parte del ejercicio nada más del día a día en las políticas públicas de gobierno puro para tener este contacto y reconocer una labor bien importante de los compositores.

Un gran aplauso para Carlos Cuevas; para todos y cada uno de los compositores que nos acompañan.

¡Enhorabuena en este reconocimiento! La ciudad hoy te lo reconoce Carlos y a ustedes también por toda su participación. Muchas gracias y muy buenas noches.