Segundo Encuentro Internacional de Izquierdas

FECHA:25 DE ENERO DE 2016
LUGAR:Museo de la Ciudad de México

Muy buenos días a todas, a todos ustedes. Quiero agradecer la invitación a este Segundo Encuentro Internacional de Izquierdas; a Jesús Ortega, coordinador nacional de Demócratas de Izquierda.

Saludar por supuesto, la presencia del ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, de nuestro amigo, el amigo de la Ciudad de México, del doctor José Narro Robles. Muchas gracias, doctor.

A Eric Villanueva, gracias también por la convocatoria, por la organización. A todas y cada una de las distinguidas personalidades que hoy nos acompañan, presiente nacional del PRD; a los señores Embajadores que se encuentran con nosotros.

A los diputados, diputadas, senadoras, senadores, académicos distinguidos. Quiero saludar de manera particular también a don José Woldenberg que nos acompaña ya y que sé que tendrá una participación muy importante seguramente con reflexiones que serán del interés de todos nosotros.

Saludar al señor vicepresidente de Uruguay y darle la bienvenida también. Damos pues, la bienvenida a todas y todos los que nos acompañan desde otros países, desde otros estados de la República, de toda la participación y de todo el interés que ha despertado este encuentro.

La Ciudad de México se congratula de ser sede una vez más, de un encuentro internacional, de ser sede una vez más del debate, de la línea de pensamiento del debate de las ideas.

De poder encontrar a hombres y mujeres interesados en los planteamientos de avanzada que pueden dar luz y que pueden dar también orientación a muchas de las políticas públicas que se están implementando en el mundo, de manera señalada en América Latina, de manera particular en México y precisamente en la capital de la República.

Yo quiero decirles que advertimos que hay todavía muchas tareas y muchas reflexiones que hacer. Ahora encontramos planteamientos nuevos, planteamientos novedosos, tareas políticas de diferentes líneas de pensamiento que convergen, que se encuentran, que buscan o que debieran de buscar el bienestar de toda la gente.

Estoy seguro que aquí en este espacio de reflexión sobre ideas precisamente de avanzada, encontraremos las formas de gobierno que nos puedan llevar hacia la igualdad, hacia la construcción de las condiciones necesarias del desarrollo equitativo y de la participación plural, que finalmente es lo que debiéramos encontrar todos en el ejercicio diario.

Hoy las divisiones del pensamiento –un poco siguiendo lo que ya se ha dicho aquí—, desde mi punto de vista, se llegan a cercar o se llegan –podríamos decir— a confundir.

No resulta extraño que quienes pueden ser o pudieran ser encasillados como conservadores, de pronto abren o abrazan una tarea propia de los liberales. O que se entienda la necesidad de correr la línea de la Izquierda extrema hacia algunos planteamientos de convergencia en el centro.

En todo caso lo que nadie desea –estoy seguro— es caer en los pensamientos totalitarios o dictatoriales. Muchos son los ejemplos que se recuerdan y que sus características y por supuesto, sus errores costaron muchas vidas injustamente a la humanidad.

Los ejemplos son conocidos, Europa, Asia, América Latina misma, la experiencia sugiere que no debemos sucumbir al caudillismo o a un presidencialismo como de generación del sistema presidencial sin equilibrio de poderes.

Me parece que esta tarea de impulsar el equilibrio de poderes sigue siendo una piedra angular. Estoy convencido que más allá de querer asumirse directamente de Izquierda o no, la búsqueda debe estar en la construcción de un Estado de Derecho. Aquí ya se ha dicho, en el que precisamente se respeten los derechos fundamentales.

Un Estado de Derecho en el que sus normas den vigencia a la libertad de pensamiento, a la efectiva participación plural. El progresista –creo yo— debe tratar de que el marco constitucional que contiene esa división de poderes y la protección de los derechos humanos no sea ficticia, a nadie le conviene la simulación democrática, ahí es donde debe estar la voz del progresismo.

Tal parece que las actuaciones políticas hoy en día dificultan hacer una clasificación pura. Aquí también ya se ha dicho, algunos que se dicen de Izquierda rehúyen a apoyar los derechos de la comunidad LGBTTTI; otros que se asumen de la derecha extrema pretenden hoy tomar banderas de los más débiles, como es el caso de los trabajadores que menos ganan.

Parece entonces que hay una tendencia ecléctica a pregonar solo lo que no reste ganancia política, aún ante la falta de eso, de un encuadramiento político certero o preciso.

Y entonces, pudiéramos preguntarnos qué es peor o qué es mejor, la socialdemocracia o las democracias liberales ambas reveladas desde mi punto de vista contra regímenes dictatoriales tanto socialistas cuanto capitalistas, difícil como lo hemos mencionado encontrar un rastro único o una frontera clara, sobre todo en América Latina, en donde hay tanta divergencia de pensamiento, donde hemos encontrado diferentes luchas y revoluciones que aún hoy siguen buscando llegar a su meta inicialmente planteada.

Pero, sigo pensando y reitero que progresismo debe avanzar, el progresista debe avanzar hacia el Estado de Derecho, con derechos fundamentales atravesados en derechos humanos claros, en normas precisas, un régimen que salga a la defensa de los olvidados, de los que han sido usados como cimiento de la economía, de una economía artificial o que cuando menos no es justa por soportarse en la opresión y en la falta de oportunidad.

Trabajar, se puede trabajar, utilizar líneas de pensamiento diferentes también, ver lo que más conviene, quizá la llamada política prefigurativa, quizá esa línea de pensamiento que busca una sociedad igualitaria y democrática, pero con una democracia directa sin vicios propios de la democracia formal; crear comunidad, relaciones reales, romper con la democracia dogmática y llena de burocracia.

Por cierto, recientemente, precisamente también el progresismo y la suma de la voluntad política, que hay de reconocer la voluntad política de muchos hombres y de muchas mujeres en una tarea de muchos años también, permite hoy a la Ciudad de México tener una Reforma Política que llevará a contar con su primera Constitución.

Es ahí en ese documento fundacional donde tendremos la oportunidad de plantear todo esto, de construir cimientos de una buena sociedad que plantee esa participación igualitaria, tanto de recursos cuanto de poder.

La Ciudad de México está impulsando el salario mínimo y no lo va a dejar de hacer, está impulsando una política de salud que llegue hasta la casa de las personas en donde más se necesita.

Vamos también a impulsar y a participar en la profesionalización de los maestros, en su dignificación, no solamente en la amenaza, sino en la construcción.

Estamos buscando pues, una mayor participación social que establezca la solución de los conflictos de modo pacífico, democrático. Hablamos de dar un salto cualitativo en términos democráticos, hay una gran oportunidad para crear una Constitución de avanzada, una Constitución progresista, moderna, que dé respuesta a las exigencias de una sociedad que es demandante, que abre espacio a los gobiernos de coalición, a gobiernos que reflejen pluralismo, que afloran en grandes ciudades como esta.

Que se avance en las formas parlamentarias, que busque acuerdo, consenso, expresión de la diversidad. Estamos hablando de sembrar el germen de una nueva política económica para el país, desde aquí, desde la Ciudad de México, una que sea inclusiva, atenta al desarrollo y sobre todo, a la equidad.

Un ejercicio del Constituyente que esté con el acuerdo nacional, pero que pueda proponer cambios, que proponga reacomodos, que establezca facultades nuevas, modernas necesarias para una megalópolis como lo es la Ciudad de México.
Pensar en realinear leyes en torno a una estructura, que apoye a la iniciativa empresarial, pero que impulse también la imaginación de la gente de abajo, que cree cimientos desde la estructura social, que impulse a quienes quieren impulsar, no solo a la ciudad, sino al país, que se muestre ajena a la burocracia y la corrupción. Replantearnos el uso de suelo, el reparto de plusvalías, una estructura fiscal progresiva y exigente.

La Ciudad de México es, y quiero subrayar, es de carácter progresista, por su estructura, por su historia, por su lucha, por lo que busca, por sus ideales, por los planteamientos de avanzada que ha mostrado.

Esta materia es la que vamos a discutir, es la que estamos convocando a toda la sociedad a que participe, es la construcción de la Constitución de la capital de la República.

Para todas y para todos aquí presentes, esto es lo que queremos plantear, es lo que nos va a interesar mucho del debate que se va a desarrollar, tanto en la Ciudad de México, como en Monterrey, como en Puebla, como en todas y cada una de las sedes donde se va a participar.

Estoy seguro que las experiencias que vamos a tener y que vamos a recoger, van a servir para este documento, el documento fundacional de la Ciudad de México, el replanteamiento de la búsqueda de una política moderna.

El progresismo debe aprovechar esta oportunidad, la oportunidad de convencer con el debate, con la razón, con los planteamientos inteligentes que puedan servir de base sólida de una sociedad mucho más justa y por supuesto, mucho más igualitaria.

Yo quiero desear un éxito claro de los trabajos que aquí se van a realizar, quiero reiterar mi agradecimiento, porque la Ciudad de México sea sede de este encuentro de la Izquierda, quiero reiterar mis parabienes a la Izquierda democrática, quiero reiterar mi reconocimiento a todos los hombres y mujeres que puedan participar y que participen en esta nueva Constitución de la Ciudad de México.

Enhorabuena a todos y cada uno de ustedes. Muchas felicidades. Y que disfruten también de la Ciudad de México, que los recibe con los brazos abiertos. Gracias y muy buen día.

Demos la declaratoria de inauguración, por lo que siendo las 10:30 horas del día 25 de enero de 2016, declaro formalmente inaugurado el Segundo Encuentro Internacional La Izquierda Democrática. Que sea para bien de todos y cada uno de los países que nos acompañan de las diferentes regiones; que sea para bien de la Ciudad de México y para bien de México y el mundo. Muchas gracias, muybuendía, que haya mucho éxito.